Hay trabajos que marcan una trayectoria y que, al recordarlos, vuelven a despertar en nosotros la emoción intacta de los primeros días. En Levanta Comunicación Gráfica, mirar atrás y reencontrarnos con proyectos como Compact DYC es como abrir una caja de recuerdos que sigue brillando con la misma intensidad que entonces.

A mediados de los años noventa recibimos el encargo de Barter Producciones de TV para dar identidad visual a un programa que aspiraba a ser un soplo de aire fresco en la televisión española: Compact DYC. No era un reto cualquiera; se trataba de diseñar un universo visual que transmitiera energía, juventud y espíritu rockero.

De nuestras manos nacieron el colorido logotipo, las ilustraciones de cuatro gigantes universales de la música —Madonna, Jimi Hendrix, John Lennon y Elvis Presley— y todo un vestuario de camisetas y gorras que vistieron tanto al presentador como a los invitados. Aquel mismo taller de gigantes y cabezudos de Girona transformó nuestras ilustraciones en figuras a tamaño real que dieron al plató una atmósfera mágica e irrepetible.

El alma del programa la ponía su presentador, el legendario Lorenzo Santamaría, un baladista de voz inolvidable y, en el fondo, un rockero de corazón. Él mismo recordaba hace poco en sus redes lo que supuso Compact DYC: dos años en antena, cerca de un centenar de grupos presentados y la colaboración de padrinos de lujo como Carlos Segarra, Pablo Carbonell, Rosendo, Coque Malla o Javier Ojeda, entre muchos otros.

La prensa de la época coincidía en señalar lo mismo: Compact DYC fue un programa “arriesgado” y “valiente”, que abrió la pequeña pantalla a la música en directo y a grupos que apenas tenían cabida en los circuitos comerciales. En muchos sentidos, recogía el espíritu de espacios míticos como La Bola de Cristal, Musical Express o Caja de Ritmos, que nos enseñaron que la televisión podía ser también un lugar para descubrir, aprender y emocionarse con la música.

Hoy, casi tres décadas después, no podemos evitar sonreír al recordar aquel torbellino de creatividad, ilusión y juventud. Compact DYC no solo fue un programa de televisión: fue una experiencia compartida, un viaje que nos permitió crecer como profesionales y, sobre todo, como soñadores.

En Levanta Comunicación Gráfica seguimos creyendo que proyectos como este, nacidos de la pasión y del deseo de innovar, son los que dejan huella de verdad. Porque hay trabajos que nunca terminan de irse: permanecen, como una canción que se repite en la memoria, recordándonos de dónde venimos y por qué hacemos lo que hacemos.